• Barajando cartas con Mauricio Dobringer

  • Barajando cartas con Mauricio Dobringer

    mago

    Conversamos con este talentoso mago coquimbano, para conocer sus experiencias e inicio en el difícil arte del ilusionismo.

    Poco a poco, Mauricio Dobringer (31) se ha ganado un nombre en el mundo artístico de la Cuarta Región. El público general ya lo conoce, gracias a las presentaciones  con sorprendentes trucos de cartas que semana a semana realiza en el matinal “Hola Región”, de canal “Vive Chile Elqui”. Por otro lado, también es un invitado habitual en diversos escenarios culturales y de espectáculos de Coquimbo y la Serena.

    Durante los últimos meses, Dobringer ha realizado una intensa agenda de promoción de su espectáculo “Verloren: Show de Magia e Ilusionismo”,  basado fundamentalmente en el formato denominado “Magia de cerca”, muy en boga en Europa y que se basa en juegos de cartas y trucos cercanos al público. El show tuvo un debut a tablero vuelto a fines de 2015, en el Circo La Cuarta Estación; luego, siguió con una mini gira por Argentina durante el verano, con funciones en Buenos Aires y Mendoza, y que incluyó su asistencia el congreso “Argenmagia”. Posteriormente, sumaría más presentaciones a fines de febrero en la Casa de las Artes, recinto al que regresaría en el mes de abril.

    Además de los espectáculos, Dobringer actualmente realiza talleres de magia en dos establecimientos de Coquimbo: la Escuela Juan Pablo II y el Colegio Komvux, ambos en el marco del Programa “4 a 7” del Sernam.

    El inicio autodidacta

    Mauricio Dobringer paso casi toda su escolaridad en el colegio Seminario Conciliar de La Serena. Y aunque después estudió ingeniería en informática (también es Técnico en Nivel Superior en Administración de Redes), la vocación por la magia terminó siendo más fuerte. Esta conexión se inició durante su infancia, época en que se hizo fanático de un programa de tv que compilaba las rutinas de los mejores magos del mundo. Algunos años después, caminando por una feria artesanal, se encontró con un juego para trucos sencillos de manos: ése sería el inicio de su escuela autodidacta, marcada también por la lectura especializada.

    “Lo más difícil en esto de la magia, más allá de aprender y todo eso, es reconocer cuando uno tiene talento (…) Yo desde pequeño siempre fui muy hábil con las manos, y eso en realidad facilita mucho. Aparte, durante mi vida he practicado otras disciplinas  –yo soy artista marcial también- y eso te da entrenamiento y práctica”, reflexiona.

    Dobringer cuenta que su círculo cercano –familia, novias, amigos- fue fundamental para la práctica y cultivo de su habilidad ilusionista. También reconoce que este arte ayuda a desarrollar habilidades sociales. Sin embargo, el gran hito que definió su vocación sería la asistencia a un congreso de magia realizado en Santiago en 2000, instancia en que pudo interactuar con maestros que sólo había visto en videos. Desde entonces, ha asistido a varios congresos en Chile, Argentina, y Uruguay. También ha tomado clases personalizadas con magos de la categoría de Henry Evans, ganador de campeonatos mundiales. Este crecimiento dio sus frutos: en 2011, Dobringer participa en la competencia del festival internacional Atacamagia, obteniendo el 2° lugar en la categoría “Magia de Cerca”.

    El arte del ilusionismo

    No obstante la formación fuertemente católica de su colegio, hoy  Dobringer se declara agnóstico.

    “La magia te enseña muchas cosas, por ejemplo, proyectar la ilusión de ciertas cosas; se te ocurren muchos métodos de cómo hacer creer a la gente cosas. Entonces eso, como que eso derribó un poco todos los dogmas religiosos”, asegura. “Por ejemplo, un día leí en un libro que la magia no es una cosa, es una forma de hacer entender cosas o trabajar algunos temas”. 

    – Hay gente que afirma tener capacidades de percepción extransensorial ¿Crees en eso?

    Hay un caso súper puntual de un ilusionista alemán que se hizo famoso en la década de los 90’, que se llama Uri Geller. Él llegó a programas de  televisión en su momento y hacía clásicos de la magia como doblar cucharas y tenedores con la mente. Él  vendía su personaje de mentalista, síquico, de tal forma que algunos gobiernos lo contrataron como para ser parte de su equipo militar, porque pensaron que en realidad tenía poderes. Pero, básicamente, si tú me preguntas si hay gente por ahí que puede hacer cosas a ese nivel, yo lo dudaría mucho. 

    -¿Hay alguna ley o frase que te identifique en especial respecto a la magia?

    -Hay una que leí en un libro que me gustó mucho: “Mientras más te sumerges en el mundo de la magia, más te das cuenta que es lo único que de verdad importa”.


    error: El Contenido protegido, propiedad de másregion.