• Día del Patrimonio: ¿estamos cuidando el centro histórico de La Serena?

  • Día del Patrimonio: ¿estamos cuidando el centro histórico de La Serena?

    patrimonio

    Conversamos con el alcalde Roberto Jacob y el destacado arquitecto Eduardo Gardella sobre el presente y desafíos de la ciudad en materia de diseño urbano y protección patrimonial.

    Fundada el 4 de septiembre de 1544 por el Capitán Juan Bohón, La Serena es la segunda ciudad más antigua de Chile.  Aunque pasó por más de una transformación a lo largo de su historia, no fue sino gracias  al “Plan Serena” –gestado entre 1948 y 1952-  que la ciudad comienza a afianzarse en el rol de servicios, junto con rescatar y desarrollar un estilo arquitectónico propio, denominado Renacimiento Colonial.

    Por ello, y dado que el 29 de mayo es el Día del patrimonio en Chile,  enfocamos nuestra atención en el patrimonio arquitectónico de la ciudad de La Serena, para indagar algunas interrogantes que suelen aparecer en redes sociales, medios y conversaciones: ¿se está desordenando arquitectónicamente el centro de La Serena? ¿Se protege de forma adecuada su identidad? En este sentido, un caso comentado ha sido el proyecto de demolición de la Casa Patronal de Balmaceda (Casona Stiepovich) ubicada en calle Balmaceda -a la altura del paradero 4- y en cuyo lugar se construirá un strip center.

    “Lamentablemente, el actual Plan Regulador no considera esta edificación como un inmueble de valor histórico o de conservación patrimonial, por lo cual el proyecto no se ve obligado a tomar en cuenta estos aspectos al momento de su diseño”, afirma el arquitecto Eduardo Gardella. El profesional es un conocedor del tema: su experiencia incluye 6 años en la secretaría de planificación de Coquimbo, dos como asesor en cultura, y un paso por la seremi de Bienes Nacionales en 2015.

    “Existe un tema ético en la construcción que lamentablemente muy pocas veces es tomado en cuenta, el cual es considerar la opinión de la ciudadanía para sus obras. El inversionista muchas veces se entiende con la autoridad competente que otorga los permisos para la construcción  y resuelven el tema técnico, pero cuando las obras no toman en cuenta la opinión ciudadana esta comúnmente la rechaza”, señala Gardella, quién actualmente se desempeña como asesor independiente.

    Los tira y afloja entre municipios, inversores y la institucionalidad

    El casco histórico de la ciudad de La Serena abarca un total aproximado de 180 hectáreas declaradas como Zona Típica, las que están protegidas bajo la Ley 17.288. Por ello, toda intervención que se realice en esta zona debe contar con la aprobación, además del Departamento de Obras, del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN). Desde el municipio, el alcalde Roberto Jacob asegura que toda mantención y mejoramiento de espacios públicos los realizan bajo ese prisma.

    “Las intervenciones que se han realizado a la fecha en relación a nuevos edificios y su arquitectura,  han ido reinventando la imagen colonial de la ciudad, lo cual es un tema muy subjetivo a la hora de criticar un diseño. En países europeos se hace exactamente eso, proyectos modernos al lado de inmuebles patrimoniales, de manera de poner en valor lo existente, lo cual debe estar resguardado, cuidado y protegido, lo que no quiere decir en desuso ni tipo museo”, señala el edil.

    Sin embargo, en los últimos años se han generado reclamos por parte del municipio y concejales respecto a una supuesta demora del CMN en resolver “solicitudes de intervención”. “Años atrás funcionaba una comisión regional, que hacía mucho más expedita la resolución de los proyectos, con profesionales que conocían la ciudad y sus problemas, la cual ya no opera. Hoy en día sólo contamos con una oficina regional de CMN que sirve de buzón”, acusa el alcalde Jacob. Respecto a los criterios para intervenir los inmuebles, según el edil, la Zona Típica “es sólo un decreto que indica límites”, por lo que actualmente no existirían criterios ni normas arquitectónicas para intervenir en ella. “Esto hace que las revisiones sean discrecionales; por ejemplo, el Edificio María Elena, ampliación del Museo Arqueológico y el IPChile, todos con criterios distintos, aprobados por el CMN, lo cual hace aún más difícil el proyectar o diseñar en Zona Típica”, explica.

    Desde el CMN, en tanto, fuentes internas afirman que sólo existen 4 posibilidades de respuesta a una solicitud de intervención, de las cuales ninguna demora más allá de los 6 meses “en el peor de los casos”. “Podría mencionar las demoliciones en el centro que por ley puede hacer el municipio por ser obras ruinosas tras el terremoto, o proyectos privados que a la fecha están pendientes”, replica el edil.

    Por su parte, Eduardo Gardella hace hincapié en el concepto de identidad. “Personalmente no creo que una ampliación a los límites del casco histórico solucione el problema (…) La identidad de una ciudad no solo está en el centro. Esta se desarrolla siendo consecuente con la geografía, con nuestra historia, con nuestras costumbres y la manera que tenemos de habitar la ciudad”.


    error: El Contenido protegido, propiedad de másregion.