• Fernando Pizarro: Un artista autodidacta

  • Fernando Pizarro: Un artista autodidacta

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    Su primera muestra fue en el año 1995 en Coquimbo. En la galería Carmen Codoceo y Centro Cultural Santa Inés expuso sus primeras obras.

    El artista regional, nace en La Serena el año 1972. En esos años, su madre la Sra. Norma Araya Valenzuela, profesora de Artes Plásticas, lo incentiva a integrarse al mundo de la pintura. Comienza así,  una carrera de formación autodidacta, basada en pasantías en talleres de arte dictados en algunos centros culturales de la Región de Coquimbo. Profesionaliza su trazo en la Universidad de La Serena, realizó estudios técnicos de Diseño Gráfico.

    Predomina su técnica en la acuarela, óleo, acrílico y grabados. Más adelante, incursiona en la plástica, engloba el arte objetual, un estilo que propone la incorporación de un elemento real a la creación. Además, en sus esculturas utiliza materiales de reciclaje, jugando con el diseño y la fotografía, como  parte de su constante indagación artística.

    El creativo, ha realizado exposiciones en diversas ciudades dentro y fuera del país. En dichas instancias, ha tenido la oportunidad de formar agrupaciones  de artistas plásticos de diferentes nacionalidades para muestras colectivas. Actualmente, se encuentra realizando labores de creación, difusión y diálogos con artistas. Su taller está ubicado en calle O´Higgins en la ciudad de La Serena donde se pueden encontrar sus máximas expresiones de arte.

    Apuntes de viajes

    Sentado en medio de las cosas, los objetos sobrantes, los clavos, las maderas rotas, la tela, los girones, con el color dando vueltas por todas partes, el pintor se parece a cualquier cosa, menos a un pequeño dios, ni siquiera a una deidad de historieta, salvo que dios sea a la vez creador y obrero de su acto.

    Allí, en medio del caos cotidiano, de los despuntes y del ajetreo, impensablemente, se inicia la luz, armada en un remolino donde se juntan aguas y vientos pasados y futuros, para moverse en una travesía que echará a volar ángeles paganos, nacidos de la vibración del desecho, acróbatas celestes y callejeros, armados de la farra, la ruina y el basural.

    ¿De dónde salen? ¿Hacia dónde viajan? Preguntas para el espectador, preguntas que cargan el convite a rutas olvidadas, al tránsito por ciudades y puertos desconocidos, atisbados apenas en medio de nuestro sueño, como la maleta que aparece inesperada en la calle, recordándonos el origen, el sentido de nuestra primitiva trashumancia.

    El arte lleva siempre a nuevas rutas, irrepetible como figuras de caleidoscopio, que nos arrancan de la esclavitud de la inmovilidad del día a día. El arte, orilla nueva, travesía

    Y aunque el pintor, desde su taller, probablemente no es dios, sí es el boletero trasnochado de pintura, que despacha los pasajes, mientras las criaturas de su arte revolotean.

    Fernando Pizarro, Festival ARC 2014, Coquimbo.


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